
Por Estefanía García
Gerente de Marca para Maizena
Acompañar a diversas generaciones ha sido un viaje de evolución e innovación constante. Como líderes en la categoría y desde mi rol en Maizena, he tenido el privilegio de observar de cerca cómo la fécula de maíz ha dejado de ser solo un ingrediente tradicional para convertirse en un recurso creativo dentro de la gastronomía contemporánea. Hoy, la icónica cajita amarilla vive una nueva etapa:
más versátil, propositiva y con un rol protagónico en las cocinas de las nuevas generaciones.
Las tendencias de consumo que hemos identificado revelan que cocinar en casa es mucho más que una costumbre: es una decisión consciente. El 53% lo hace para cuidar su bolsillo y el 56% prioriza recetas fáciles de preparar. Esto refleja una búsqueda por soluciones prácticas y accesibles, donde cada elección en la cocina tiene un nuevo significado.
En este contexto, la fécula de maíz ha trascendido su uso tradicional. Ya no se limita a espesar atoles o cremas; ahora forma parte de recetas innovadoras, aportando textura, balance y ese sabor casero que define la cocina mexicana.
La fécula de maíz aporta crocancia a los platillos
Un ejemplo delicioso de esta transformación es el uso de Maizena para lograr milanesas de pollo más crujientes y doraditas. Este beneficio se ha convertido en uno de los favoritos entre quienes buscan mejorar la textura de sus platillos sin complicarse en la preparación. La crocancia que aporta la fécula de maíz eleva lo cotidiano y convierte una receta simple en una experiencia memorable.
Lo que está ocurriendo en los hogares es poderoso: cada vez más personas redescubren el placer de la comida hecha en casa. Desde Maizena, queremos acompañar este movimiento con ideas frescas, recetas adaptadas a las nuevas tendencias y colaboraciones con creadores de contenido que inspiran desde la
cercanía y la diversión.
Uno de los aprendizajes más valiosos que he tenido es que lo más accesible puede ser lo más poderoso. La fécula de maíz es prueba de ello: un ingrediente sencillo que ha abierto puertas a la innovación. En Maizena creemos que un ingrediente no es solo lo que se pone en la receta, sino lo que representa: una
historia, una conexión emocional, una herramienta para crear.
La cocina ha dejado de ser una rutina automática para convertirse en un espacio de conexión, comunidad y exploración personal. Cocinar hoy es terapéutico, creativo, social y auténtico. Elegimos qué comemos, cómo lo preparamos, de dónde vienen nuestros ingredientes y qué marcas nos acompañan. Y ahí, como
marca, tenemos una gran responsabilidad. Queremos que cada vez que alguien abra nuestra cajita amarilla sepa que está usando un ingrediente que ha sido parte de su historia.
Maizena se reinventa para ayudar a los amantes de la cocina a transformar sus recetas favoritas
La cocina mexicana es un universo vivo, capaz de abrazar lo tradicional mientras explora nuevas posibilidades. Ingredientes como la fécula de maíz encuentran su lugar más relevante no por borrar lo anterior, sino por reinterpretarlo. Volver a lo esencial con nuevos ojos, atrevernos a pensar que incluso lo que damos por sentado puede abrirnos la puerta a formas distintas de crear.
Así que la próxima vez que pienses en la fécula de maíz, piensa en un ingrediente listo para reinventarse contigo, transformar tus recetas favoritas, adaptarse a tus necesidades y darle ese toque único y crujiente a tu mesa.
Te invitamos a compartir tu antojo con nosotros, tómale fotos a esos platillos que te hicieron caer en el pecado y muéstralos en nuestra cuenta de X @lagulamx, en TikTok o en instagram @lagulamexico.